lunes, 27 de febrero de 2012

Horizonte

Fines de semana que no para de llover
inviernos que duran años
primaveras que terminan en segundos
camareras que sueñan con llenar los cines
chicos que escuchan disparos de la noche anterior
abuelos con ojos tristes
jugadores desesperados
noches en las que cuesta dormir
deseos que no se pueden cumplir
no saber que mucho peor que caer es caer siempre en el mismo sitio
nadie me advirtió de esto el día que nací
ese regalo que nunca te pedí: el horizonte
(aprendiendo a convivir también con esa parte que hay dentro de mí: sísifo)