lunes, 10 de noviembre de 2014

En el jardín de mi duermevela

Sólo necesito alguien que me arregle. Porque a veces las noches dan miedo. Pierdes el equilibrio tras unos cuantos gin tonics y da vértigo irse a la cama, nunca sé si por el exceso de ginebra o por el exceso de uno mismo. Cada tres meses, más o menos, me miro al espejo y no me reconozco. No sé quién soy ni en quien me he convertido y sólo soy capaz de mirarme en las fotos. Las fotos son siempre el pasado, aunque hayan sido tomadas hace un momento. Sin embargo, en el espejo hay alguien que me devuelve la mirada desde el otro lado, de manera presente, instantánea. ¿Y si no me gusto? ¿Y si quiero cambiar algo? ¿Y si descubro de repente la huella del tiempo? Me lavo los dientes mirando la pila del baño y así voy, evitando a ese señor del otro lado hasta que poco a poco me voy relajando, recomponiéndome, y un buen día me despisto y me llevo una sorpresa al mirarme. Entonces sonrío al pensar lo imbécil que soy. ¿Por qué esta fobia trimestral? Pero alguna vez puede que fuera, porque andara buscando alguien en quien mirarme; alguien que fuera capaz de llenarme el agujero del estómago y ya no tenerle miedo a los espejos, nunca más. Irte a la cama y oler un perfume tranquilizador. Pero, ¿realmente necesito que alguien repare la imagen rota de mi espejo?¿Por qué tiene nadie que acarrear con la responsabilidad de arreglarme? Primero que nada y ante todo, si tuviera todas mis cosas en orden y en su sitio, sería todo un tedio. Segundo, si creemos que existe nuestra otra mitad, siempre vamos a estar incompletos. Tercero, y no menos importante, si creemos en los cuentos de hadas, siempre correremos el riesgo de morir envenenados con nuestro propio desencanto. Es por eso que quiero plantear un mundo nuevo que quizá quien me lea todavía no haya explorado. Tal vez ni yo. ¿Por prejuicios?¿Por miedo?¿Por qué se yo? Que sé yo. Puedes pensar en alguien que te atraiga, que conozcas de hace tiempo y con quien hayas tenido “tus momentos”. Te ha pasado que os quedáis solos los dos y sin ningún problema os emborracháis juntos sin necesidad de tener a nadie más. Habéis hablado de casaros si estáis solteros a los cuarenta. Es más, hicísteis manitas debajo de la mesa, así como quien no quiere la cosa y nunca lo habéis comentado. Sientes que te gusta esa chica y tú a ella seguramente no le desagrades. Os lo pasáis bien. De hecho, cuando está cerca tiendes a buscarla, tu inercia te lleva a bailar con ella en lugar de acercarte a desconocidas, porque os comunicáis, os gustáis, existe química. O lo que sea eso. Y ella sabe hacerte bailar. Ya imagino que nunca has intentado nada. Ni siquiera te lo has planteado, porque: se estropearía la amistad, sería incesto, por qué se yo… Elegir un nuevo camino nunca es fácil ya que el de siempre te lo andas a ciegas y el nuevo da miedo. No hacemos las cosas que queremos hacer por miedo, no por pereza. Por miedo irracional. Pongamos que estás bailando con ella, te lo estás pasando genial otra vez y se te acelera el pulso al recordar aquel artículo que leíste hace poco que decía que el sexo entre amigos no es una mala idea. Escuchas una voz que te conseja: bésala. Estás pensando, a pesar de la cerveza y el whisky. La cabeza te zumba: no soy suficientemente atractivo, somos amigos y se puede fastidiar el buen rollo que tenemos, sería raro, no le gusto, soy mucho mayor que ella, por más que lo intento la tortilla de patatas no me sale bien, con lo sencillo que es. La cabeza no va a parar, y lo sabes. Así que decide no hacerle caso y atreverte. Atrévete-té, salte del closet. Un alto porcentaje de tu atractivo es tu actitud, estás soltero, estás vivo, la edad no tiene remedio y sí le gustas lo que pasa es que ella no intentaría nunca nada porque sois amigos. “¿Si te beso me das una hostia?” A kiss with a fist is better than none. Y que le jodan a la tortilla de patatas. Si no te rechaza, esto es como el alcohol, ya os arrepentiréis mañana. ¿Y ahora? Pues que ya no hay vuelta atrás. Si os habéis acostado te has metido en un terreno pantanoso. Ese en el que algún torpe aventurero se mete y alguien desde fuera le grita acercándole un palo: ¡no te resistas, no luches o te hundirás más!. Estás en caída libre y te vas a machacar contra el suelo, pero que eso no te impida disfrutar de la sensación de volar. Puedes disfrutar de esos momentos en que os confesáis por primera vez cuando tú te pusiste celoso porque, cuando ella pensó en decirte que, en aquella noche en la que hicísteis aquello. Ahora es el momento en el que no sabes muy bien en qué situación os encontráis, te ha molado, te lo estás pasando teta y quieres repetir. Evidente. Pues voy a llegar quizá demasiado lejos con esta afirmación: no hay porqué sufrir. Olvidémonos ya de (500) Days of Summer. No hay porqué pasarlo mal. Dejémonos de senti-mentalismos por un tiempo y volvamos a lo de disfrutar, de la caída. Y del día a día. Si piensas muy seriamente en que la vida está para eso: disfrutarla; el siguiente pensamiento debería ser este: ¿y por qué no? El problema de mucha gente que busca pareja es que se sienten incompletos; lo que conlleva el sentimiento de falta, la absoluta felicidad del encuentro y el dramón de la pérdida. No me apetece hacer un decálogo sobre qué normas seguir para que el sexo entre amigos no sea una mala idea, pero quiero y puedo reivindicar que otra relación es posible. Una relación que esté basada en: - Una confianza que ya está trabajada de antemano. Os conocéis y sabéis cómo pensáis; de qué palo vais y de qué pie cojeáis. Es el contexto perfecto para que haya una honestidad brutal, que bien llevada puede resultar muy efectiva como antídoto contra el desengaño. - La satisfacción del placer sexual sin necesidad de confundir apego con obligación. La llamada del ahorro a las 5:00 de la mañana una noche turbia siempre es bienvenida. - Una comprensión tolerante. No te hace falta venderte ni tienes que aguantar que te vendan humo. Aquí no hay conquista, ya estáis conquistados. Esto quiere decir que os podéis contar, con cierto tacto, lo que sentís y necesitáis en cada momento, apelando a vuestra condición fundamental de amistad. Porque antes que amantes sois amigos. - No sobreentender, ni lamentar, ni depender. Ni ponerse (importante) nombres cursis. - Matar a polvos el estrés, la tristeza sin razón y la ansiedad por el porvenir, y la inquietud en el presente. Como se dice en Elegy: “nos vengamos de todo lo malo que nos ha pasado cada vez que hacemos el amor“ - El sexo. Os podéis divertir y dar rienda suelta, si os dejáis llevar y aprovecháis la situación para hacer las cosas de manera distinta a como lo haríais en una relación romántica. - El aquí y ahora, hacer del momento lo que es, algo irrepetible, porque perfectamente puede ser la última vez que decidáis disfrutar de vuestros preciosos cuerpos. - En la intimidad. Una intimidad secreta y excitante. Nadar en las profundidades del otro puede llevaros a otro nivel. Esto os hará más próximos, lo cual os puede llevar a reforzar la amistad en el tiempo o, en el peor de los casos, que decidáis ser pareja formal. - Abandonar el sentimiento de culpabilidad o de arrepentimiento porque no estáis haciendo nada malo, ni engañando a nadie. El sexo sin compromiso mola, ese es mi alegato, pero es mejor con gente conocida. - No exigirse nada, las palabras sobran. Puedes mantener tu independencia, tu espacio, seguir conociendo gente mientras te diviertes. Si al final sales perjudicado, que es lo que temías, no haber jugado. Puede sonar frívolo o muy moderno; bien es cierto que algunos nos enamoramos como Calistos y otras como Julietas, pero creo que es un reto importante el tratar de no andar siempre por ahí como degenerados buscando las medidas perfectas para hacer cucharita. Esa cosa llamada el amor de tu vida no existe. Existe el amor. Y existe tu vida. Es más importante aprender a quererse uno mismo antes de ser un romántico sin remedio. Aprender a quererse uno mismo tanto que sepas que morirás en paz. A quererte tantísimo que tu rostro sea la luz que necesites cada mañana. Conquistarse a si mismo antes de enviar whatsaps de desesperación. Yo podría dormir tranquilo por las noches dejando la puerta abierta por si alguien quisiera colarse en mi cama y ungirme la almohada con su perfume. Le diría en mi duermevela que no me hace falta nadie pero que puede quedarse. Que me agrada su compañía.

sábado, 26 de abril de 2014

Yo, una vez, no subía una piedra a una montaña

Cuando la línea recta se convierte en la distancia más alejada entre dos puntos es el momento de volver. Es el momento de empezar de nuevo, de intentar hacer las cosas bien. El problema son los atajos, las canciones de 2´30minutos que nos recuerdan quiénes fuimos y que siempre estará en nosotros como un león enjaulado, un león que simplemente se comía los corazones por miedo a que se comieran el suyo. Ahora que regresamos a los lugares de donde quisimos huir, que intentamos convertirnos en quien juramos no llegar a ser, con los corazones hundiéndose como Venecia, con resacas que ya duran más de un día, con cambios de escenarios, ya no son bares sino el mar, y el foco es una luz que alumbra desde arriba, con payasos tristes que mueren y van al cielo recuerdo que nos elegíamos por ser diferentes a todos los demás, por ese andar sin rumbo ni sentido mientras pienso en qué mujer me perdonará la mitad de mierda que le he echado encima, y aunque al final todo encajaba en el último minuto, todo empieza a pesar ya demasiado, sólo quiero regresar al tiempo en el que me enamoraba como en las películas, donde el desear y ser deseado me convertían en inmortal, donde alguien a cientos de kilómetros pensaba en mí mientras escuchaba una canción de Q.G., donde las canciones decían la verdad. Simplemente me conformaría con poder regresar a la última vez que fui feliz. Esa es la verdad y la verdad quema si la aceptas y abrasa si la niegas. (Dedicado a N.G.M.)

lunes, 25 de febrero de 2013

Machine gun

Estamos sufriendo cambios de tiempo constantes, y mi ánimo acompaña al tiempo. Con estos días fríos no puedo evitar echar la vista atrás y venirme abajo como una hoja de un árbol corriente en un vulgar otoño. Quizá simplemente sea así de nacimiento y las cosas me afecten más allá de lo que quisiera, al igual que no veo de lejos. Pero lo que más me entristece es el pésimo estado de justicia en el que vivimos, y no me refiero con ello a personas de gran escala y status, sino a la gente que día tras día me rodea y que están totalmente dedicados a joderle la vida de los demás simplemente porque son morenos, altos o bajos, o que se yo. Lamentablemente esa gente no son como hojas de árboles en otoño y para mi pesar y sorpresa duermen bien por las noches, y lo peor la gente cobarde que a su alrededor no se atreve a luchar en primera línea de batalla simplemente por el latir de su corazón, sus ideales o por un ideal de justicia. Me parece lógico asustarse, esconderse, renunciar...pero llega un punto en que te conviertes en cómplice. A veces se entienden las noticias tales como: "Inexplicablemente un joven de 31 años se lía a tiros en su trabajo y se carga a 15 personas. Imagino que de mí también dirían las vecinas: "no nos lo explicamos, nos ayudaba a subir la compra, siempre saludaba, era muy educado, nunca se metía en líos..." Sí señora pero eligieron un mal día tras otro para tocarme los cojones.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Me emborrache por tí y...fin.

Sin paisajes de amargura. Sin golpes de ciego. Días que ni traen ni se llevan nada. Andando por otras tierras llevando nuevas luces y esperanzas. Dejando atrás noches silenciosas y sigilosas como gatos, ramas de árboles envueltas por fundas de hielo, corazones congelados que sonríen a duras penas al hablar, toneladas de tristeza por cada gramo de alegría.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Deberes

Es curioso como hay gente con la que se tiene un feeling especial
esto me ha pasado con alguien que a pesar de no conocerle desde hace mucho
(como sucede con todos los que son mis amigos)
sí que le puedo llamar amigo.
Resulta que este amigo además de amigo es psicólogo
y como la verdad es que estoy pasando por una etapa
bastante bastante bastante mala
ahí está en todo momento como mi chaleco salvavidas.
Me ha ayudado muchísimo más de lo que se imagina
y voy a hacer caso a los deberes que me ha puesto:
voy a generar una nueva línea de pensamiento
que implica, entre otras cosas y a modo de resumen:
rebatir las ideas de este blog
así que de momento y hasta que finalice los deberes
no habrá entradas nuevas sino replanteamientos de las entradas ya escritas
y como no me apetece crear un nuevo blog llamado
"con mi copa medio llena y el cenicero vacío"
iré "autocomentando" mis entradas firmando como "antisísifo"
así que quien me quiera leer tendrá que ir leyendo los comentarios de las entradas antigüas
iré empezando por orden (de la más antigüa a la más reciente)
Sísifo no muere, siempre va a formar parte de mí pero sus ideas irán acompañadas
de las nuevas ideas de antisísifo
Gracias por todo Ale

miércoles, 19 de octubre de 2011

Broken dreams, broken poets

Busco la razón escondida escondida en cada gesto
busco la gracia de las bromas que nos gasta la vida
que aunque posiblemente hermosa
las noches de lluvia me confirman
que no siempre es un asunto disponible y que, a veces,
resulta incluso mucha
mientras pienso en los posibles resultados de besarte al azar
Conseguiste robarme el corazón sin apuntarme
vidas lanzadas, camisetas rotas, arañazos en la espalda
borro de mi memoria los renglones que cuentan
las ausencias más cortas
y busco la causa de la deformación de los cuerpos
¿el tiempo? ¿el amor?
consciente de que el amor existe
dudando de cuando lo perdí
me miro en el espejo y veo claramente
los efectos del black label en mis ojos
el frío de las 6 de la mañana en mis labios cortados
y los años perdidos en mi cara

Aeropuertos

Si como un látigo preciso el calor de tus muslos
no me hubiese buscado
Si alguna vez acaso no hubieras existido
y en los días más oscuros de mí mismo no te hubiera tenido
como afirmación o excusa de mí mismo
es posible, simplemente posible
que este volver a casa en soledad y demasiado pronto
no me recordase al joven que fuí o creí ser una vez
Sólo el amor es lo suficientemente duro como para romperte el corazón
metido en la noche regresando entre mentiras
y con el frío de las 4 de la mañana
pensando en el poder de un abrazo y dudando
entre ser prisionero de un cuerpo o sentirse libre junto a él
Quizá lo único que pasa es que no estás junto a mí
que perder es duro sobre todo para mí
y que contigo estuve tan cerca del reino
que ahora sólo intento utilizar los trucos que uno tiene
para intentar conseguir desmentirme
y así poder seguir
Porque simplemente soy así
una huella equivocada
paraísos de habitaciones de hoteles de carretera
que sólo se comprender después de haber perdido muchas veces
y ya que sólo quiero elegir mi última derrota
quiero que me recuerdes así derrotado
esperando siempre algo
más allá de mi tiempo, de mis realidades y de mis hechos
quizá poque nadie sabe donde acaban los sueños.