miércoles, 20 de julio de 2011

Pequeñas puertas que se cierran, grandes puertas que se abren?

Cuando me voy a abrochar los cordones
me doy cuenta de que son cadenas
ese peso me hace sumergirme en los abismos
quiero pensar que hay que tocar fondo en esta vida
para volver a nacer con la tragedia ya aprendida
sigo buscando ese algo que me haga moldear las lagrimas,
no me adapto pero...
veo las cosas distintas y ya actúo
decidido a dejar de ser un talibán
fines de semana y festivos
seré un ladrón de guante blanco que necesitará una ayudita
para poder comprarme un vinarro
pero con tiempo para soñar con días para dormir
espero ver las cosas distintas
bailaré con el azar y espero que salga bien
cuando uno actúa como siente no puede salir mal
no hago caso a los que me dicen la ostia que me puedo dar
siempre he pensado que lo más honesto es actuar como se siente
y aunque sean pocas al año
alguna que otra alegría merece la pena vivirla
decidido a hacer lo que sea necesario para empezar una nueva etapa,
acojonado pero con esa ilusión que ya no recordaba
y con un sentimiento extraño
mi mundo puede volver a dar vueltas
sobre un eje algo oxidado ya

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo en que lo más honesto es actuar como se siente... ojala todo el mundo actuará así. Sea cual sea el cambio solo puedo darte ánimos y seguro que todo sale bien. Además, aunque solo sea por el optimismo que noto en este relato ya ha merecido la pena. M

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  2. Corazones, lágrimas, y sonrisas.

    Y cada ostia que nos damos contra un muro de hormigon infranqueable sirve para aprender de las cicatrices abiertas que nos quedan en la piel, y podremos presumir en un futuro porque otras personas no las tendrán por haber querido ir por el camino fácil.

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