jueves, 28 de abril de 2011

Charlie Brown que sueña

Con las manos en mis bolsillos rotos andaba al cielo raso,
recordaba las películas en las que Charlie Brown
soñaba con la carrera que hacía victorioso a su equipo.
Otros, entre tanto, soñaban grandes amores
en los asientos traseros de enormes cadillacs
Se podía ver temblar a las estrellas junto a la Osa Mayor
y escucharlas al borde del camino
al caer las tardes de Septiembre
en las que las sombras adelantaban mis zapatos rotos
y a mi corazón
Esas tardes en las que se pierde la vida
buscando una rima imposible

sábado, 23 de abril de 2011

Tardes en si bemol menor

Otra tarde como las demás
otro sábado de esos que no se dejan besar
sin amores rotos de casualidad
desamor sin amor
telarañas en el corazón
Otra tarde que no arde
otra tarde que no tendrá pasado mañana
sólo otra tarde cobarde
en la que ando muerto cansado de tanto resucitar
y dando lástima por los rincones
no endulces la verdad
me quedo mudo para oír lo que nunca te supe decir
otra tarde como las demás,
demasiados días, demasiadas noches, demasiado igual
entre tanto ni te declaro la guerra
ni me firmas la paz.

sábado, 16 de abril de 2011

Sentado al borde del abismo

Y mientras nos hacemos daño
busco la explicación de porqué la vida no es
más que una pequeña parte de búsqueda de placer
y una gran parte de encontrar dolor
sentado en el borde del abismo
me da miedo asomarme para no hallar
la necesidad de precipitarme

jueves, 14 de abril de 2011

Creo que va a empezar a llover

¿Qué es lo peor de envejecer?
está claro, recordar cuando eras joven
un pasado imperfecto pero definitivo
choca contra un futuro sin futuro
viviendo en la dimensión del recuerdo
atormentando con el escrutinio de pérdidas, errores,
celos almacenados y rencores
uno se convierte en una conciencia asustada
no sé si algo valió la pena.
Nubes negras me amenazan viniendo hacia aquí
(me recuerdan que dias duros aún tienen que venir)
y es que en junio hay días más lluviosos que en abril
quiero echar a correr, creo q va a empezar a llover
quiero echar a correr y correr
y desaparecer

domingo, 3 de abril de 2011

Asientos vacíos, vidas sin sentido

Todos los rosales son iguales
con sus espinas
hacen que sangren tus dedos
nunca fui un gran jardinero
y siempre que el tren pasa
estoy buscando el verano fuera de casa
pero nadie se da cuenta que mi asiento se queda vacío
lo veo mientras vuelvo a casa
sangrando los dedos y con las manos llenas de rosas
lo que no sé es porque aún no tengo
ni un florero ni un jarrón con agua en casa.