martes, 8 de junio de 2010

El final del verano (de Miguel)

Mi hermano y yo, cuando éramos pequeños y, allá para junio, terminaba el colegio, hacíamos una especie de ritual. Nos convencíamos el uno al otro de que ese año, el verano no iba a terminar nunca. hasta entonces no había resultado, pero seguro que si esta vez nos lo creíamos de verdad, funcionaría.
Ahora que hemos crecido, recordamso aquellos tiempos con nostalgia y nos reímos de nosotros mismos. Pero todavía retengo en la memoria la imagen de ese niño triste y solitario que fui, y que nunca he dejado de ser.
Han pasado los días y no he hecho nada de lo que dije que haría. No me apunté a esos cursillos. No he ido al gimnasio ni una sola vez. No me he puesto moreno...y me veo tan blanco que parezco estar más enfermo. Pero ahora ya no importa...tan solo quiero que todo esto se acabe...ya. Ví más televisión de la que pude imaginar ver y he perdido más tiempo...que en toda mi vida. Siempre éramos los mismos, siempre hacíamos lo mismo...en un continuo fin de semana.
Tú también estás aquí...pero todo ha cambiado, ya nada volverá a ser lo mismo...y sigues sin hablarme...da igual, ya se te pasará. Lo nuestro fue para mí más doloroso que otra cosa. dolor desde el principio hasta el final, dolor que alimentaba día tras día mi corazón y hacía de mí una embrutecida máquina de sufrir...he aprendido a odiarte todo este tiempo...he aprendido a hacerlo, y a herirte, y a disfrutar haciéndolo.
Pero hay algo que debes saber, y es que nunca te he olvidado, lo cual ya es algo, mucho para un ser emocionalmente estéril, como yo. Puedo morir tranquilo...y saber orgulloso que he sido el protagonista de una historia de amor...contigo.
Septiembre se presenta casi sin avisar, y trae consigo frío y movimiento. Recuerdo hace unas semanas...¡la calle era mía!, ni una persona, ni un coche, sólo yo te he sido fiel...verano en la ciudad...ciudad vacía, desierta...y en obras. Ni se os ocurra volver,...quedaos en la playa, en el mar, en la montaña...volver es morir...y rezamos para no volver jamás.
El otro día volví a pensar en ello...recuerdo la primera vez que se me ocurrió...¡qué sensación de libertad!, me sentía pletórico, os decía adiós a todos, a mis problemas...aunque ya no tengo ni problemas.
Intentaba hacer funcionar mi cabeza, pero esas canciones...esas canciones se entrecruzaban, y mi pensamiento se volvía lentoespeso y repetitivo. Minaban mi cerebro y cambiaban ideas por sonidos, trágico mercadeo, al que nunca quise acostumbrarme. Ellas me despedían del verano antes de que se estuvieran acabando.
No comprendo como algo tan atractivo por fuera, escondía la llave de mi primera depresión.
...Lo que en realidad no comprendo es por qué voy a echar de menos este maldito verano.

2 comentarios:

  1. muy chulo, si señor

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  2. vaya retraso de lectura llevo contigo...
    "y rezamos para no volver jamas" no he podido evitar acordarme de esto: http://www.youtube.com/watch?v=vFZjSr_JC4w

    puede que no lo creas pero triste o no no deja de ser una vida intensa, no es de eso de lo que se trata?

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