miércoles, 14 de abril de 2010

Una jugada demasiado sencilla

Harto de que mi corazón vuelva a latir
con horario de trabajo
me dirijo a la trastienda a una partida de poker
en las que mi sueldo del mes entre conciertos y trabajo de oficina
es la propina que les dan mis rivales a sus hijos
miradas atentas buscan las del enemigo
las del ganador
me quema la garganta del tabaco
miento sin ningun tipo de perdón
me arde el esofago
el pasado y mi oscuro porvenir se mezclan
entre tanto humo y sudor
cuando no tienes nada que perder
sólo puedes ganar
una cruzada de miradas perdidas
allin...
lo veo...

3 comentarios:

  1. Con lo que decido apostar todo pensado que quizás esta vez,si voy a ganar.

    un beso

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  2. La gente más peligrosa es la que no tiene nada que perder y eso ellos todavía no lo saben.

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  3. Q t pillan las cartas como t pongas nervioso!!jejeje...pero es cierto q Tom tiene toda la razon, hay quien no tiene q´ perder!!uff

    Saluditos de la chica poker d ases.

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