lunes, 25 de mayo de 2009

Una tarde cualquiera

Uno de mis placeres cotidianos
es irme a pasear cuando de repente
el día se oscurece y me invade un intenso olor a lluvia
es el momento en que los seres huyen a refugiarse
sin embargo, es cuando yo salgo de mi madriguera
y paseo sin rumbo
disfruto observándolos.
Hoy ha sucedido, estaba tumbado en la cama escuchando música
uno de esos discos que asocias a épocas pasadas
y hacen que realices alguna llamada telefónica
para recordar las anécdotas de siempre
pero de repente lo he hecho: "te tengo que dejar"
he colgado, rápidamente me he puesto las zapatillas
y me he ido a pasear deseando que el cielo descargara su ira sobre mí
en forma de lluvia.
Mientras paseaba me he fijado en que han pasado
3 mujeres bellísimas junto a mí
tan bellas que hasta me dolía mirarlas
no iban juntas pero ha coincidido que iban una detrás de otra
como cuando en el colegio nos hacían ponernos en fila
para subir por las interminables escaleras que nos conducían
a clase para rompernos toda nuestra creatividad,
por un momento he pensado
que igual el cielo esta vez descargaba una granizada terrible para matarme
¿quizá habría llegado mi hora?
¿sería esta casualidad una manera de darme una especie de última voluntad?
las dos primeras ni se han fijado que he pasado a su lado
el caso de la tercera aún ha sido peor
estando a su par he estornudado
creo que ni se ha enterado
y si lo ha hecho su reacción ha sido clara:
"aunque estornudes para mí ya eres un cadáver"
o peor que eso, ni siquiera existes para mí
no eres nada.
Ninguna de ellas ha sido consciente de una cosa:
seguramente nunca más me volverán a ver,
para ellas he caído en su acantilado del olvido
y así es, cada día vemos seres que pasan a nuestro lado
y no somos conscientes que nunca más los volveremos a ver.
Así he acabado en el estanque del parque
mirando el reflejo de mi rostro,
solo, una vez más...
Poco a poco mi rostro se fué desfigurando
por el impacto de las gotas de lluvia en el agua estancada
había empezado a llover...

5 comentarios:

  1. A mi tb m gusta la lluvia en la cara...depende del momento. A veces corro...a veces permanezco.¡Qué más da los demás!jeje

    Saluditos de la chica.

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  2. Normalmente no nos damos cuenta del montón de gente que vemos cada día. No nos volveremos a acordar de ellas, porque a veces ni las vemos.

    Un saludo.

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  3. A veces los demás no somos mas que nosotros mismos en otras pupilas. Gracias por seguir pasándote Isabel de León

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  4. Cierto Alba...la mayoría de veces ni la vemos...Gracias por pasarte. siempre es agradable encontrar a alguien nuevo...

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  5. mi rostro se desfiguraba,yo pensaba que era la lluvia pues había empezado a llover, pero luego me dí cuenta que yo había empezado a llorar

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