viernes, 24 de abril de 2009

mis patrones vitales

Pronto y casi demasiado tarde
desenmascaré a la costumbre
como a la peor de las plagas
implacable creadora de hábito
por gentes, sustancias y relaciones
siempre esporádicas e inapropiadas

Así en adelante me cuidé bien
de no iterar ninguno de mis patrones vitales
más allá de lo estrictamente necesario:
dormir de día, desayunar de noche y, rara vez, viceversa
despidos, renuncias, de empleo a empleo y tiro porque me toca
nunca las mismas copas en siempre distintos bares
y tantos estados como sustancias y dosis

A mis compañías las miré siempre de lejos
en eterno barajar de agenda telefónica
y si algún amor se hubiera quedado lo suficiente
hubiera sido yo quien finalmente marchara huyendo a la carrera, me lo huelo

Fué así como mis días fueron y son hoy
calcados entre sí y como del mismo caos
hice costumbre y después hábito.

1 comentario:

  1. Deja de huir y déjate atrapar, que a lo mejor al final consigues lo andas buscando.

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